viernes, 24 de mayo de 2013

Bici Verde en Los 10.000 del Soplao

Pues sí, nuestro equipo ha estado también en Los 10.000 del Soplao, Cantabria, gracias a nuestros dos compañeros, los Hnos. Lomba, Juan y José. Una aventura increíble que Juan nos cuenta en primera persona, disfrutarla:

"Soplao cicloturista…. Cicloturismo de pata negra..El infierno cántabro.

Dos versiones de BICI VERDE, mi hermano José Lomba poco preparado y medio convaleciente de un catarro invernal pero con un tremendo mono de bici, hizo aproximadamente 85Km y Juan Lomba, intentando sentir la experiencia de un primer Soplao, empapado de multitud de experiencias y anécdotas compartidas con 3800 bikers aprox. 112 Km varios problemas mecánicos, pinchazo incluido y un frío que llegaba a los huesos. Pero, a pesar de todo contentos de estar allí y disfrutar de un día de cicloturismo a lo bestia, de todo ello surgen sensaciones contradictorias, como pensar que hago yo aquí, o que pasada de Kms pero bueno que bonito es esto de la btt y el entorno y la compañía fueron impresionantes.

Llegada a Cabezón de la Sal, cuna del Soplao, el viernes 17 día antes de la prueba, recogida de dorsales en medio de un “ambientucu” de BTT muy festivo, caras conocidas y gente de todos los puntos cardinales. Cena frugal con un poco de nervios, ante el evento que nos esperaba al día siguiente y dormir poco, estaban los cuerpos algo inquietos, me sorprende que hay participantes que se levantan a las 5 de la madrugada para ponerse en la salida para poder estar en primera línea. Nosotros que vamos un poco más de relax llegamos media hora antes y por consiguiente nos toca al final del pelotón, en el gallinero nunca mejor dicho, que pasada de gente, la peña toda alborotada sufriendo los ligeros rigores del frío justamente este fin de semana tuvo que hacer malo climatológicamente hablando, después en los altos vendría el frío de verdad.

Salida lenta y animosa 11 minutos para pasar por la salida, llevábamos 1hora y había recorrido 4Km y todavía estaba en las afueras del pueblo tapones tremendos y resignación por no poder avanzar adecuadamente, mucho personal y primeras rampas que no ayudaban a descongestionar a toda la hilera multicolor de "btteros". Mucho ambiente por las aceras, personal encandilado animando a los numerosos participantes, poco a poco se empieza a circular de forma regular y se va ascendiendo progresivamente sin tener demasiadas dificultades, el cielo nublado y una ligera brisilla fría, el ritmo es rápido, mucha bicicleta, bajadas con precaución debido a la aglomeración de ciclistas de todo tipo. Ya de principio, José se queda un poco más retrasado y yo me voy distanciando poco a poco, ya desde el primer momento fuimos a ritmos diferentes. Llegamos a la zona denominada la cocina zona que se caracteriza por su fuerte pendiente llena de piedras y barro que te invitan a echar pie en tierra todo ello acentuado por la masa de bikers que te impiden mantener una trayectoria adecuada para poder seguir pedaleando, pasado esta zona de piedras y barro, nos meten por asfalto para subir a las cuevas del Soplao, aquí ya se estira más el pelotón y se pedalea con una cadencia adecuada, llego al alto del Soplao bien de fuerzas en estos momentos el espíritu del Soplao se mantiene firme, primer avituallamiento aproximadamente por el Km 30, paradita para mandarle al plátano y alguna bebida isotónica, ya se deja sentir de forma más recia la brisilla montañesa. Bajada prolongada llena de barro resbaladizo y peligroso, me tomo mis precauciones ya que el personal se cruza por todos lados y no tengo ganas de acabar antes de tiempo, que gozada de barroterapia. Seguimos pasando pueblitos pequeños y en todos ellos hay la cara amable que te da ánimos y crea un ambiente semiprofesional, gozamos como niños. A estas alturas y ya tomando riendas de la subida al monte A, aprieta un pelin el sol y no queda otra que ponerse de verano, pero pronto cambia, se nubla de nuevo y mientras se sube el monte bastante llevadero y tendido no es necesario arroparse, pero llegado al alto me vuelvo a preparar ya que aparte de hacer bastante fresco toca una bajada prolongada rápida y fácil, todo pista que gozada de bajada, todavía voy bastante entero y disfrutando de todo, km 55 llegamos a Ruente y llega otro avituallamiento entorno muy agradable me tiro de nuevo a los plátanos y a la bebida isotónica engraso un poco la máquina y empiezo a subir el alto del  moral por aquí ya se empieza a sentir un pelín el rigor del pedaleo, pero se ve muy superado por la ilusión de ir superando metas, aunque todavía queda mucho y procuro mantener un ritmo llevadero paro no verle las orejas al hombre del mazo, 20 km de subida tendida primero por asfalto por veces roto y posteriormente por pistas aquí mi burra ya empieza a jugarme ciertas pasadas , el eje pedalier se me queja, el personal está concentrado en la larga subida, a medida que se va subiendo las fuerzas flaquean y caen alguna gota que otra a 7 km del alto pincho, hincho de nuevo la rueda con la ilusión de que el líquido antipinchazos haga su trabajo pero no hay suerte, toca cambiar la cámara, me quedo sin repuesto y aún tengo mucho por delante, tardo bastante en cambiarla ya que el frío me inutiliza las manos, continuo con una cierta ventisca muy fría de frente, llegada al alto del moral ya por veces un poco justo, bendito alto, un poco de bebida y bajada de aproximadamente unos 8 km, bajada rápida por pistas, ahí me desquito, que gustazo le quité las telarañas al velocímetro. En un instante, me planté en el cruce que sube al alto de Fuentes, muy nublado y con amenaza de lluvia, km 90, allí con la burra algo tocada los de la organización nos desaconsejan seguir por las malas condiciones climáticas en el alto de Fuentes, por lo que continuo por carretera de vuelta a la meta en parte un poco defraudado pero satisfecho por haber hecho al final 112 Km del Soplao que me sirven de toma de contacto para poder intentarlo en otra ocasión, experiencia dura pero que vale la pena, yo repito. BICI VERDE cicloturista en el infierno cántabro todo un lujo."

Foto archivo: Juan Lomba